En la entrada de hoy os voy a enseñar la portada de muestro proyecto y el video,
Se trata de un collage con fotos de las máscaras y los dibujos de éstas que hicimos previamente. En el centro, salimos los componenetes del grupo (Os dejo sus blogs y os recomiendo que los visiteis) :
En cuanto al video, decidimos hacerlo en directo con los niños de CEIBA, el voluntariado del colegio Maristas. Tengo que decir que nunca había estado allí y ha sido una experiencia estupenda. Os aconsejo a todos, especialmente a los que nos queremos dedicar a la educación, que aprovecheis para trabajar con ellos aunque solo sea un día, os enseñarán muchas cosas.
En mi opinión, creo que la presentación del cuento ha salido bastante bien y que los nervios no nos han traicionado. No os doy más pistas del proyecto de momento, os dejo La fuerza del corazón :
¡Hasta pronto y ánimo a todos con el estudio!
La entrada de hoy no está directamente relacionada con la plástica pero considero que es interesante compartirlo.
Una amiga que estudia Publicidad y Relaciones Públicas ha tenido que hacer junto con algunas compañeras, una campaña relacionada con la violencia de género. Esta campaña responde a un briefing publicitario, os lo dejo enlazado por si queréis saber de qué se trata en profundidad.
La violencia de género es un tema muy importante que afecta a la sociedad de hoy en día. Campañas como esta intentan concienciar a la sociedad de que no se deben dejar anular por la pareja.
Especialmente, está dirigida a las parejas adolescentes. Ambas imágenes muestran una pareja en un contexto cercano. Se trata de una metáfora visual. La joven difuminada representa a la mujer maltratada.
El hombre la anula psicológicamente hasta el punto de emborronar su imagen o hacerla
casi invisible. A través del texto se hace la llamada de atención, animándola a pedir
ayuda.
Lo comparto especialmente por dos motivos, uno porque es un trabajo hecho por unas estudiantes, y que, al igual que nuestros grandes proyectos, creo que deben mostrarse; y también porque es un tema al que no debemos darle nunca la espalda.